sábado 02 de julio de 2022 - Edición Nº1305

Info Gral | 3 dic 2021

“Estrategias de poder que atentan contra el modelo sindical”


El modelo sindical argentino que muchas veces se cuestiona y critica en nuestro país, es reconocido y admirado en el contexto sindical internacional. El actual modelo ha logrado un nivel de afiliación y de acumulación de poder, que es la envidia en muchos países. No obstante hay algunos dirigentes sindicales que intentan generar poder organizando nuevos sindicatos y apoyando líneas internas de otros inmiscuyéndose y vulnerando la independencia de esas organizaciones sindicales. Esta forma rara de hacer política sindical, pretende controlar y dirigir, en las sombras, otras organizaciones. Responden a intereses de las empresas, rompen con el principio de pureza sindical, y busca obtener mayor poder en la actividad o sector en el que intervienen. Un caso emblemático es Omar Maturano, secretario general de La Fraternidad, sindicato que representa al personal de conducción de trenes (conocidos como motorman) que ante la limitación que le establece su personería gremial y como forma de “ampliar” su representación, organizó un nuevo sindicato UPSF (Unión Personal Superior Ferroviario), obteniendo la inscripción gremial de parte de la gestión del gobierno de Mauricio Macri, con el entonces ministro de Trabajo, Jorge Triaca. El ámbito de representación de este gremio satélite intenta quedarse con una parte del ámbito de representación de dos gremios de su sector, por un lado el de la Asociación del Personal de Dirección de los Ferrocarriles Argentinos, entidad con personería gremial vigente desde hace 63 años, y por el otro, pretende avanzar sobre un sector de representación del gremio mayoritario Unión Ferroviaria, liderado por el actual secretario General de la CATT, Sergio Sasia. Más allá de cuestiones elementales de ética sindical, que esta actitud de Maturano ataca, no ha podido avanzar en un nivel de afiliaciones importante, ni tampoco ha podido lograr la personería gremial, esa maniobra sindical, con anuencia y apoyo de la patronal (empresas concesionarias y en algunos casos, hasta con la complicidad de funcionarios públicos), genera una mayor dispersión de la representación, situación que siempre va en desmedro de los derechos de los trabajadores y atenta claramente contra el modelo sindical argentino que todos los dirigentes sindicales afiliados a la CGT (incluido el propio Maturano), manifiestan defender. Un caso similar, aunque con aristas diferentes, se da con la pretendida UTF, Unión de Trabajadores Ferroviarios, que también obtuvo la inscripción gremial de parte de la gestión de Macri, y cuya pretendida representación es todo el arco de trabajadores ferroviarios que incluyen a los cuatro sindicatos ferroviarios con Personería Gremial: Unión Ferroviaria, La fraternidad, Señaleros y APDFA. En este caso el “gestor” de esta nueva pseudo organización fue el ex secretario de Trabajo de Macri, Lucas Fernández Aparicio, en un acuerdo con un sector político ligado a Alberto Trezza. Un personaje (duhaldista) conocido en el ambiente ferroviario, ligado a todos los negocios de la antigua Ferrobaires. Lo concreto es que estos dos seudo sindicatos “simplemente inscriptos” generados al calor de las políticas de Macri vienen a enrarecer y complicar el espectro sindical ferroviario y no precisamente en beneficio de los trabajadores, si no por el contrario intenta atomizarlos, y satisfacer ambiciones personales y políticas, debilitando el actual modelo sindical, objetivo que el gobierno macrista se había propuesto a fin de restar poder a los que siempre consideró sus enemigos, más allá de algunas alianzas logradas con líneas internas afines. Este es un desesperado intento del “jefe” de La Fraternidad por recuperar un poder que se le ha mostrado esquivo. Ha maltratado la historia de un gremio que siempre se ha destacado por su lucha e independencia de los sectores del poder. Omar Maturano, ha sido desplazado de toda representación de segundo y tercer grado. Fuera de la CGT (donde solo pudo incorporar a su hijo en la Secretaria de la Juventud), de la CATT y aislado entre sus pares del sector, ha decidido asociarse con el otro opositor al gobierno actual, Roberto Fernández de la UTA (Unión Tranviaria Automotor) e iniciar una cruzada que solo le traerá perjuicios a los trabajadores, debilitando y desamparando a los propios. Ahora amenazan con crear una confederación paralela del transporte, integrada por estos pseudo gremios y algunas líneas internas opositoras a las conducciones de otras organizaciones. Por caso se ha fotografiado con el opositor de la Unión Ferroviaria “El Pollo” Sobrero, o “El Pela” Salom de los directivos ferroviarios. Este tipo de actitudes “claramente destructivas” no pueden limar el prestigio internacional del sistema sindical argentino, pero ciertamente muestran un debilitamiento provocado por el exceso de posiciones ideológicas y políticas sobre el sector. En el gremialismo, cuando se anteponen las ambiciones personales por sobre los intereses colectivos, nada puede terminar bien para las mayorías.   Jorge Manuel Arguello (Publicado en http://www.informemaritimo.com/)                          
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