Por: Agencia SITIO GREMIAL
El Sindicato Argentino de Obreros Navales (SAONSINRA) rechazó la decisión del Consejo Federal Pesquero de incorporar 18 barcos poteros al caladero para la pesca de calamar y reclamó la anulación de los permisos otorgados.
A través de un comunicado, SAONSINRA cuestionó que la medida se haya resuelto de manera exprés, advirtió sobre el riesgo para la sustentabilidad del recurso y denunció que no se tuvo en cuenta la capacidad de construcción de la Industria Naval Argentina.
La Comisión Directiva Nacional y el Cuerpo de Delegados Regionales del Sindicato Argentino de Obreros Navales plantearon su rechazo a la resolución por considerar que fue sustentada en “un informe poco conocido y fugaz de parte del INIDEP”, que “pone en riesgo la sustentabilidad del recurso”.
SAONSINRA remarcó además como un punto central de su cuestionamiento que la decisión no consideró a la industria naval del país, que “ha demostrado en su historia industrial su capacidad de construcción, en el marco de la renovación de la flota pesquera”, y sostuvo que cuenta con “sobrada capacidad en términos de calidad, competitividad”.
PERMISOS CUESTIONADOS
Sobre el alcance de la medida, el gremio señaló: “Efectivamente el CFP habilitó estos 18 nuevos permisos que ampliara la dotación de buques para la explotación por entre -15 y 24 años- de esta especie que hoy es la más rentable”.
En ese marco, el gremio cuestionó que la resolución habilite nuevamente la importación de barcos pesqueros y sostuvo que esa determinación menoscaba a la Industria Naval Nacional, “la cual invirtió en infraestructura, formación de técnicos, profesionales y trabajadores altamente calificados para tener continuidad en la renovación de la flota pesquera o cualquier otro elemento flotante que requiera la Nación Argentina”.
La organización sindical encuadró esa decisión como parte de lo que definió como un “gobierno anti-industrial” y puso el foco en las consecuencias que, a su entender, genera la incorporación de buques importados sobre la actividad naval argentina.
PEDIDO DE PRÓRROGA
SAONSINRA indicó que las instituciones de la Comunidad de la Industria Naval, las cámaras empresariales y la propia organización sindical presentaron notas institucionales ante el CFP con el objetivo de alcanzar un consenso.
El planteo solicitó una prórroga “por un plazo no inferior a 180 días” para que las empresas beneficiarias pudieran presentar proyectos destinados a construcciones nuevas en astilleros nacionales.
Según expresó el sindicato, el CFP —“presidido por nación e integrado por las provincias del litoral marítimo”— no trató el tema “conforme a su responsabilidad institucional en el marco de la Ley de Pesca 24.922 en sus artículos 1 y 26”.
SAONSINRA sostuvo que el único rechazo dentro del Consejo correspondió a la provincia de Buenos Aires, que denunció “la falta de tiempo mínimo razonable de análisis que se requiere para el tenor de la medida” y se opuso, además, al giro del expediente a la Secretaría de Pesca.
El gremio señaló que el resto del Consejo aprobó la resolución que otorga permisos de pesca con buques importados y afirmó que esa determinación “configura la destrucción del entramado productivo naval, como lo fueron las políticas neoliberales de los ‘90’”.
INDUSTRIA NACIONAL
Frente a esa resolución, SAONSINRA reafirmó su posición histórica contra la incorporación de embarcaciones extranjeras para explotar los recursos del caladero marítimo argentino.
“El SAONSINRA coherente con su posición histórica rechaza la importación de buques para explotar el recurso que tiene nuestro caladero marítimo como el ictícola”, expresó la organización, que remarcó que ese recurso “pertenece al Pueblo Argentino” y que sobre él “se realiza una actividad comercial que genera una renta considerable”.
Desde esa posición, el sindicato sostuvo que el Gobierno debería proteger “lo más sagrado que tiene una Nación, que es el trabajo argentino” y fundamentó su reclamo en la capacidad instalada de la actividad naval: “Tenemos una matriz industrial con capacidad para poder construir estos buques pesqueros”.
Por último, SAONSINRA reafirmó: “Sostenemos que una Nación con industria es una Nación fuerte”.
“Solicitamos la anulación de estos permisos y exigimos que se contemple a la Industria Naval Argentina, que genera valor agregado, trabajo para los argentinos”, reclamó el sindicato.
Finalmente, SAONSINRA insistió en que “la Industria Naval Argentina está con capacidad y en condiciones de construir, como ya lo demostró” y vinculó esa posibilidad directamente con “salario, trabajo, producción y desarrollo para los argentinos”.
“Basta con las importaciones que están destruyendo a la industria nacional”, concluyó el SAONSINRA.