El Sindicato Argentino de Obreros Navales (SAONSINRA) afirmó que en el Día de la Industria Naval Argentina hay “nada que festejar” y advirtió sobre el escenario que atraviesa la actividad bajo las políticas del Gobierno nacional.
Al conmemorarse este 12 de septiembre un nuevo aniversario de la denominada “Madre de Industrias”, el sindicato sostuvo que la falta de medidas favorables para el sector, la apertura de importaciones, la desregulación y la pérdida de actividad configuran “un presente complejo y un futuro sin destino con las políticas en curso del gobierno nacional”.
En el marco de la jornada, a través de una declaración pública, SAONSINRA planteó que “a tres años del Gobierno de la Libertad Avanza”, no hubo “un solo gesto, ni pronunciamiento favorable para la Industria Nacional y particularmente sobre la Industria Naval Argentina”, y cuestionó “un discurso del presidente y de los principales ministros detestando el entramado industrial nacional”.
En ese contexto, la organización señaló que la industria naval debió afrontar “un difícil desafío” para sostener su estructura laboral y destacó que se pudieron “mantener los puestos de trabajo del personal permanente, sin que se produzcan cierres, suspensiones y despidos”, mediante “un marco de articulación entre los sectores empresarios y nuestra organización sindical”.
CRISIS INDUSTRIAL
SAONSINRA diferenció la situación del personal permanente de la de los trabajadores eventuales y sostuvo que “a todas luces la Industria Argentina atraviesa el momento más difícil de las últimas décadas”.
El sindicato respaldó esa caracterización con una “caída del 7,9% entre 2023 y 2025”, que ubicó como el “segundo peor desempeño entre 56 economías según el ONUDI (Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial)”.
Además, SAONSINRA mencionó “el uso de capacidad instalada de apenas 59,1% en junio”, junto con la “pérdida de 97.312 puestos de trabajo industriales registrados desde noviembre 2023 y 4.020 industrias cerradas”.
Para la organización, ese panorama se desarrolla “en este contexto de libre importaciones y de políticas de desregulación”, en el que “la industria naval está sufriendo las consecuencias de estas políticas que ya vivimos en los 90”.
SAONSINRA incluyó entre esas consecuencias las “importaciones de barcos usados” y la “desregulación del cabotaje fluvial y marítimo”.
PESCA Y ASTILLEROS
El sindicato también cuestionó la última resolución del Consejo Federal Pesquero vinculada con “permisos de pesca para 18 b/p para la pesca del calamar”.
Sobre ese punto, SAONSINRA remarcó que “ninguno” fue realizado “en astilleros nacionales” y que fueron “todos importados”.
La organización indicó además que “las gestiones efectuadas por las instituciones del sector pasaron inadvertidas por el Consejo Federal Pesquero y por la Secretaría de Pesca”.
Frente a esa situación, SAONSINRA informó que, “en resguardo del legítimo derecho de defender el trabajo de los obreros navales”, presentó “un recurso de amparo”.
DESARROLLO NAVAL
En su mensaje por el Día de la Industria Naval Argentina, SAONSINRA también recuperó los antecedentes históricos que, según destacó, permitieron el crecimiento de la actividad.
La organización rindió homenaje al ingeniero Horacio Esteverena, a quien señaló como quien “puso en marcha el plan más ambicioso de construcciones navales en Astilleros Argentinos”, inspirado “en la visión del General Juan Domingo Perón, Manuel Belgrano, y el almirante Storni”.
SAONSINRA sostuvo que aquel proyecto “posibilitó el crecimiento de la Industria Naval Argentina con la creación de miles de puestos de trabajo y una justa distribución en términos de la renta industrial”, con impacto “en el salario de los trabajadores” y fortalecimiento del mercado interno.
El sindicato recordó además una concepción de “un país industrial conectado a una plataforma logística, ferrocarril, puertos, marina mercante”, que permitiera capitalizar “todo el potencial de nuestras vías navegables como instrumento de conectividad de nuestros ríos y nuestro mar”.
Según SAONSINRA, esa perspectiva apuntaba a integrar “a la argentina fluvial con la marítima”, ordenar los costos internos para hacer competitiva a la producción nacional en el comercio exterior y avanzar en “la expansión y desarrollo de nuestra marina mercante y de la industria naval”.
Con ese contraste entre aquel modelo de desarrollo y la situación actual, SAONSINRA sintetizó su postura en el Día de la Industria Naval Argentina: “Nada que festejar”.
Para la organización, que “después de muchos años no se celebre” la fecha “refleja el estado de situación de las Industria nacional y particularmente de nuestra querida industria naval”.