La Federación de Sindicatos Marítimos y Fluviales (FESIMAF) declaró el “estado de alerta permanente y movilización” ante el avance del proyecto impulsado por el gobierno nacional que “pretende profundizar la apertura del cabotaje nacional a buques extranjeros”.
A través de una declaración pública, los gremios nucleados en la FESIMAF advirtieron sobre las consecuencias del proyecto para el empleo, las empresas argentinas, la industria naval y la soberanía logística del país.
Las organizaciones sindicales rechazaron la iniciativa impulsada bajo el argumento de reducir costos logísticos y manifestaron: “Sin Marina Mercante nacional no hay soberanía logística”.
“Denunciamos que esta iniciativa profundiza la extranjerización del transporte por agua, amenazando el empleo argentino, las empresas nacionales, la industria naval y nuestra soberanía logística”, señalaron los gremios en el documento difundido este 3 de noviembre.
Las organizaciones aclararon que su postura no implica un rechazo a las mejoras del sector. “No nos oponemos al progreso, a la eficiencia ni a la competitividad de nuestra Marina Mercante”, afirmaron, y remarcaron que los trabajadores están dispuestos a realizar los esfuerzos y asumir los compromisos necesarios para recuperar y fortalecer la actividad.
En ese sentido, los sindicatos cuestionaron que sus planteos hayan sido ignorados: “Hemos efectuado propuestas concretas y formales, con soluciones posibles y viables y no fueron siquiera tenidas en cuenta”.
“Lo que no aceptamos es que, en nombre de la reducción de costos, se pretenda sustituir nuestra bandera sin corregir las asimetrías económicas, tributarias y operativas que perjudican al transporte nacional”, enfatizaron.
ADVERTENCIA
Los gremios marítimos y fluviales también dirigieron un mensaje “a los gobernadores” y exigieron “no enfrenten a los trabajadores”.
En ese marco, los sindicatos cuestionaron a quienes presentan las banderas extranjeras como única alternativa para las economías regionales, al considerar que contraponen “engañosamente miles de trabajadores de tierra con un supuesto puñado de trabajadores embarcados”.
“No existen trabajadores argentinos de primera y de segunda”, sostuvieron, y recordaron que todos forman parte de una misma cadena productiva que comprende familias, puertos, talleres navales, proveedores, escuelas de formación y miles de empleos directos e indirectos.
“Defender el trabajo de unos no puede justificar la sustitución de otros por trabajadores extranjeros”, advirtieron.
Las organizaciones pusieron además el foco en las consecuencias de una eventual desaparición de la flota nacional y la concentración del transporte de cargas argentinas en empresas extranjeras, particularmente de bandera paraguaya.
“¿Quién garantizará entonces tarifas competitivas? ¿Quién impedirá que esa posición dominante termine imponiendo precios y condiciones a nuestros productores y economías regionales?”, interrogaron.
En esa línea, los gremios expresaron una de las principales advertencias del documento: “Destruir la competencia nacional para depender de un eventual monopolio extranjero no es reducir costos: es hipotecar nuestro futuro”.
RECLAMO Y CONVOCATORIA
Frente a ese escenario, los gremios marítimos y fluviales plantearon que la solución requiere infraestructura portuaria, integración multimodal, equidad tributaria, recuperación de la capacidad de transporte y una verdadera política de promoción de la bandera argentina.
Asimismo, exigieron al Poder Ejecutivo y al Congreso Nacional que cualquier reforma garantice la defensa del cabotaje, la Marina Mercante, el empleo argentino y la participación efectiva de las organizaciones representativas de los trabajadores.
El mensaje también incluyó una convocatoria a las organizaciones sindicales, empresarias y sectores productivos para defender un sistema de transporte al servicio del desarrollo nacional.
Finalmente, los gremios ratificaron su “estado de alerta permanente y movilización” y cerraron el documento con una definición sobre el futuro de la actividad y la defensa del transporte nacional: “No hay desarrollo nacional entregando el transporte de nuestras cargas. Sin Marina Mercante nacional no hay soberanía logística”.